Cuando por fin llega tu ansiado vestido, lo último que quieres son unas arrugas antiestéticas. Aunque nuestros vestidos se embalan con cuidado para garantizar una entrega segura, el proceso de plegado puede provocar en ocasiones algunos pliegues. No te preocupes: te ofrecemos dos formas seguras y eficaces de dejar tu vestido impecable.
Método 1: usar un vaporizador de ropa
El vaporizado es una forma suave pero potente de eliminar las arrugas sin riesgo de dañar tu vestido. Así se hace:
- Consigue un vaporizador de ropa. Puedes comprarlo, alquilarlo o acudir a una tintorería para un vaporizado profesional.
- Cuelga tu vestido en una percha resistente, asegurándote de que quede completamente extendido.
Sujeta el vaporizador a unos centímetros de la tela y muévelo lentamente de arriba abajo, empezando por la parte superior y bajando hacia abajo.
- Alisa suavemente la tela con las manos mientras vaporizas, teniendo cuidado de evitar el contacto directo con el vapor caliente.
Método 2: el truco del vapor del baño
¿No tienes vaporizador? ¡No hay problema! Tu baño puede hacer las veces de sala de vaporizado. Así se hace:
Cuelga tu vestido en el baño, lejos del agua y de los grifos.
Abre una ducha o un baño de agua caliente y cierra la puerta para atrapar el vapor.
Deja el vestido colgado en el ambiente con vapor durante 15-20 minutos.
- Alisa suavemente con las manos cualquier arruga que quede.
Advertencias
- Comprueba siempre la etiqueta de cuidados antes de aplicar cualquier método basado en el calor.
- Evita usar una plancha directamente sobre el vestido, ya que esto podría dañar las telas delicadas o dejar marcas brillantes.
- En caso de duda, busca la ayuda de una tintorería profesional con experiencia en prendas delicadas.
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