¡Encontrar el vestido perfecto empieza por conocer tus medidas! Sigue esta guía paso a paso para que el proceso sea sencillo y sin estrés.
Paso 1: Reúne el material necesario
Antes de empezar a medirte, necesitarás:
Una cinta métrica flexible de tela (evita las cintas metálicas, de madera o de construcción)
Un lápiz y papel para anotar tus medidas
Una amiga o familiar que te ayude (o un espejo si te mides sola)
Consejos sobre ropa y sujeción:
Lleva ropa ajustada, como mallas y una camiseta entallada
Evita los sujetadores deportivos, los bandeau, los jerséis o la ropa holgada
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Te recomendamos llevar el sujetador que vayas a ponerte el día del evento
Si aún no tienes ese sujetador, elige uno con aros para mayor sujeción, pero sin relleno
Paso 2: Tómate las medidas
Para conseguir el ajuste más preciso, mide con cuidado el contorno de pecho, cintura y caderas, así como tu altura y la medida del hueco del cuello al suelo. Mantén una postura natural: no metas el abdomen ni lo saques. El objetivo es reflejar tu cuerpo tal como es.
¡Consejo profesional! Al medir el pecho, la cintura y las caderas, mantén la cinta métrica 1) paralela al suelo y 2) plana sobre tu cuerpo sin que quede apretada. Ten en cuenta que la cinta puede estar demasiado tensa aunque no duela; fíjate en si la piel sobresale por encima o por debajo. Para asegurarte de que no está demasiado apretada, deberías poder deslizar al menos un dedo por debajo cómodamente.
Pecho: Mide alrededor de la parte más prominente del pecho. Pide a quien te ayude que coloque la cinta mientras tienes los brazos levantados y, una vez en su sitio, bájalos para tomar la medida. ¡Asegúrate de dejar un poco de margen para respirar! Ten en cuenta que esta medida no equivale a tu talla de sujetador.
Cintura: Inclínate hacia un lado para encontrar el pliegue natural de tu cintura. Rodea la cintura con la cinta de forma ajustada y ¡recuerda respirar con normalidad mientras te mides!
Caderas: Mantén una postura natural con los pies juntos y rodea con la cinta la parte más ancha de tus caderas.
Del hueco del cuello al suelo: ¡Para esta medida, quítate los zapatos! Coloca el extremo superior de la cinta en el hueco del cuello —esa pequeña concavidad en el centro de la clavícula— y mide en línea recta hasta el suelo, siguiendo la curva natural de tu cuerpo.
Altura: Mide desde la parte superior de la cabeza hasta el suelo. La forma más sencilla de obtener esta medida con precisión es marcar la parte superior de tu cabeza en la pared con un papel adhesivo y un lápiz, y luego medir desde esa marca hasta el suelo.
Paso 3: Compara tus medidas con la tabla de tallas
Abre la tabla de tallas correspondiente a la categoría de tu vestido (Damas de honor, Nupcial, Damas de honor júnior o Niña de las flores). Cada talla refleja las medidas ideales para cada clienta, y las tallas estándar incluyen un margen de holgura para mayor comodidad, de modo que el vestido no te resultará demasiado ajustado si tus medidas coinciden.
Si tus medidas se sitúan entre dos tallas, en general te recomendamos elegir la talla mayor. ¡Recuerda que siempre es más fácil entrar un vestido que agrandarlo!
También puedes pedir las dos tallas a través de nuestro programa At-Home Try-On para comprobar cuál te queda mejor antes de tomar tu decisión definitiva.
Comprobaciones finales
Recuerda siempre verificar tus medidas y asegurarte de que estás utilizando la tabla de tallas correcta para la categoría de tu vestido. Las tallas estándar son devolvibles, por lo que tendrás flexibilidad si algo no es perfecto.
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